Tu empleador te imputó una falta. Tu respuesta define lo que sigue.
Un descargo mal elaborado puede costarte el trabajo, validar una sanción injusta o dejarte sin argumentos si el caso llega al juzgado. Lo elaboramos por ti: análisis del caso, identificación de vicios del procedimiento y redacción técnica lista para presentar.
El descargo no es un trámite. Es tu única defensa antes de la sanción.
En la mayoría de casos el empleador ya tomó una decisión cuando te envía la carta. Pero la calidad de tu respuesta determina lo que viene después: si la sanción se sostiene o cae, y si tienes argumentos sólidos cuando el caso llega al juzgado.
Con un descargo bien elaborado contradicias los cargos con argumentos técnicos, señalas vicios del procedimiento que pueden invalidar la sanción, y construyes el expediente que necesitas para impugnar.
Con un descargo débil o sin él los hechos que imputa el empleador quedan sin respuesta, pierdes la oportunidad de señalar errores procedimentales, y llegas al juzgado sin registro formal de defensa.
El objetivo real del descargo no es siempre convencer al empleador — es construir el expediente para una eventual demanda por despido arbitrario, nulidad de despido o denuncia ante SUNAFIL.
Muchos empleadores dan plazos ilegales: solo 2 o 3 días en lugar del mínimo de 6 días naturales que exige la ley. Ese solo hecho es un argumento que tu descargo debe aprovechar.
Qué hacemos exactamente por ti
No solo redactamos el escrito. Analizamos todo el procedimiento para encontrar los argumentos que más te favorecen.
Análisis del procedimiento
Revisamos la comunicación que recibiste, verificamos si los cargos están bien formulados, si el plazo otorgado es legal y si el empleador siguió su propio Reglamento Interno.
Estrategia de defensa
Identificamos los argumentos más sólidos: vicios formales, contradicción de hechos, pruebas disponibles y proporcionalidad de la sanción anunciada.
Redacción técnica y entrega
Elaboramos el descargo con precisión legal, cargo por cargo. Te lo entregamos listo para presentar y te asesoramos sobre cómo hacer la entrega correctamente.
Tres pasos desde tu consulta hasta el descargo listo
Consulta inicial
Nos describes tu situación. Nos envías la carta o comunicación que recibiste. Evaluamos el caso y te confirmamos si podemos ayudarte.
Análisis y estrategia
Revisamos el documento, identificamos los argumentos y te explicamos el enfoque. Coordinamos si necesitas reunir pruebas adicionales.
Entrega del descargo
Te entregamos el escrito finalizado listo para presentar, con instrucciones sobre cómo hacer la entrega y obtener el cargo de recepción.
Más que redactar: una defensa completa
Cada descargo que elaboramos incluye un análisis legal de fondo, no solo un escrito.
Descargos ante amonestación escrita
Cuando el empleador te notifica una falta que quedará en tu expediente. Importante responderla bien para que no se use como antecedente en futuras sanciones.
Descargos ante suspensión sin goce de haber
Cuando el empleador impone días sin sueldo como sanción. Evaluamos si la sanción es proporcional y si cabe impugnarla.
Descargos ante carta de preaviso de despido
El caso más urgente. Tienes un plazo mínimo de 6 días naturales desde la notificación. Preparamos una defensa técnica que también sirva de base para una eventual demanda.